Completo informe: conductor de Turbus que protagonizó accidente en Mendoza podría recibir hasta 25 años de cárcel

El pasado miércoles 14 de febrero comenzó el juicio oral contra Francisco Sanhueza, el chofer chileno de TurBus que protagonizó un accidente carretero que cobró la vida de 19 personas en Mendoza, el de mayor cantidad de muertes en la provincia.

El hecho ocurrió hace un año, en febrero del 2017 y además de los fallecidos hubo 20 personas lesionados, luego que el bus se volcara en el sector de la Curva El Yeso de la Ruta internacional 7, a solo dos kilómetros del límite con Chile.

La tesis de la Fiscalía argentina es que el conductor podría haber evitado la tragedia de haber actuado con mayor prudencia y de haber escuchado los supuestos reclamos de los pasajeros, quienes acusaron exceso de velocidad.

En este sentido el abogado querellante, Martín Sevilla, que representa a cinco de las víctimas, declaró que efectivamente el bus iba a exceso de velocidad, lo que calificó como “evidente”, razón por la cual la causa del accidente habría sido a su parecer una “acción humana temeraria”.

Según consigna una nota de Cooperativa, el abogado explicó que “se presentaron pruebas sustanciales que han determinado con certeza que Sanhueza condujo el colectivo (bus) a 97 kilómetros por hora al momento del accidente, por lo que se puede afirmar que las causas del hecho fue una acción humana temeraria y esperamos que el martes pueda haber una sentencia”.

Las pericias de los expertos argentinos han determinado que Sanhueza iba a cerca de 100 kilómetros por hora en una zona donde solo está permitido circular a 40 kilómetros por hora.

Todo está aún más oscuro para el conductor si consideramos que en su declaración de este miércoles, el conductor acompañante de Sanhueza, Pedro Vargas, aseguró que la alta velocidad a la que iba el bus es habitual para ellos, negando algunas versiones de los sobrevivientes.

Con un certificado que acredita estrés post traumático, Vargas declaró sin público ante la Octava Cámara del Crimen, señalando que los pasajeros no reclamaron por la velocidad a la que iban y descartando además que antes del accidente se hayan caído bolsos desde el compartimiento arriba de los asientos.

Vargas si admitió, de acuerdo a un informe del Diario Uno de Mendoza, que se acercó a la cabina para pedirle a Sanhueza que bajara “un poco” la velocidad aunque cuando esto ocurrió “ya tenían la curva encima, por lo que fue inevitable el accidente”, según comentó el querellante Daniel Carlos Romero.

El abogado dijo que en la declaración de Vargas notó que había “cierto favoritismo para ayudar a su compañero Francisco Sanhueza al decir que si bien advirtió que iban con exceso de velocidad es normal que ellos circularan a esa velocidad en esa zona”.

Según Romero el ayudante del conductor titular se estaría autoincriminando en la irregularidad al volante, por lo que el conductor asistente también podría recibir cargos de parte de la Fiscalía Argentina.

Los alegatos se extendieron hasta este viernes, con la exposición de muchos de los sobrevivientes, en un juicio donde el conductor de Tur Bus, Francisco Sanhueza, está acusado por homicidio simple de 19 personas además de lesiones graves y leves, por lo que arriesga entre ocho y 25 años de cárcel.

Este martes se comunicará la sentencia contra el conductor de la empresa de transporte de pasajeros más grande de Chile.

Declaración del perito argentino

El ingeniero electromecánico Juan Barquero, participó de las pericias y emitió un informe en que se inculpa a Sanhueza ya que determina que el tacómetro marcaba 99 kilómetros por hora en la curva del accidente y 90 kilómetros por hora en la curva anterior.

El especialista señala que la pendiente es en bajada en esa zona, lo que podría haber favorecido el exceso de velocidad, aunque sostiene que “No hay evidencia de maniobra de frenado” explicando que “el especialista que abrió el tacómetro explicó que tiene un sensor que marca cuando se aprieta el freno, y en ese tramo no lo hizo”..

Barquero fue concluyente al sostener que aunque el conductor hubiese apretado los frenos el accidente se hubiese poducido igual por la velocidad a la que iban.

Lo que dicen los testigos

Por otro lado las declaraciones de los pasajeros testigos coinciden en dos puntos relevantes y determinantes para la investigación, el exceso de velocidad y que el conductor no escuchó los reclamos por este mismo motivo.

Emilia del Carmen Aguilera, de 59 años, viajaba en el asiento 6 y se asustó por lo rápido que iban.
“Un pasajero que iba más atrás gritó que no llevaba ganado para ir así de rápido, pero no sé si el chofer escuchó porque había una cabina donde estaba él”, relató la mujer.

Agregó: “Pasó el chofer y le pregunté qué pasaba que íbamos tan fuerte”, pero según ella solo le hizo un gesto, y se acercó a Sanhueza a quien le dijo algo, pero no escuchó qué. Cinco minutos después de eso volcaron.

Otro pasajero, Leandro Torres, dijo que iba entredormido, pero después de notar que se caían los bolsos, vio que una mujer sentada adelante le dijo al chofer acompañante “que bajaran la velocidad, y que este le contestó que iban bien y que no se preocuparan”.

Alejandra de la Fuente, viajaba junto a su esposo, quien murió en la tragedia. Dijo que los dos estaban muy cansados porque habían trabajado todo el día y que se durmieron muy poco después de salir de la terminal.

“Me desperté asustada porque se caían los bolsos. Me acomodé, me volví a dormir, pero al rato me volví a despertar otra vez por los bolsos y ahí escuché a un pasajero que pedía que bajaran la velocidad. Me di cuenta de que iba rápido porque el micro se movía mucho, se ladeaba. Me volví a dormir y después no sentí más nada. Me volví a despertar cuando estaba en un lugar con gendarmes”, recordó.

También dijo que no llevaba el cinturón de seguridad puesto “porque nadie nos dijo que nos lo pusiéramos y tampoco pasaron un video explicativo”.

El testimonio del conductor acusado

Sanheuza declaró el pasado miércoles que “No es fácil estar de este lado, de esta vereda. No es fácil ser criticado o llegar a pensar en lo que hoy la gente dice, me discriminan de tal manera que no es fácil llevar la vida en este hecho que marcó rotundamente mi persona”.

Dirigiéndose a las familias afectadas, señaló que “sé que causé mucho dolor. Me siento en la obligación de hablarles a las víctimas, no puedo irme de acá sin antes decirles lo mucho que lo siento y que ojalá algún día me perdonen”.

Sanhueza precisó que “escuché muchos comentarios sobre la intencionalidad mía. Nunca se me pasó por la cabeza querer suicidarme ni hacer daño a otras personas”. Luego el conductor de Tur Bus asumió que “Hay un hecho que no puedo negar. Iba rápido. Pero nosotros los conductores en general trabajamos con mucha presión. Era un viaje normal. No tuve reclamos de nadie, no los escuché”.

Al mismo tiempo el hombre a cargo de la máquina al minuto del accidente dijo que siempre se pasa un video donde se informa que se pueden acercar al conductor en caso de alguna irregularidad, diciendo que “no quiero poner en tela de juicio lo que dijeron las víctimas, pero nadie me hizo reclamos, nadie se acercó a decirme nada”.

Eso sí, reconoció que se adelantó a vehículos, aunque intentó justificarse al decir que sabía dónde hacerlo por los puntos de referencia que tiene de la ruta. “Me sentía seguro de manejar y no iba a tratar de hacerle daño a ninguno ni a mí mismo. Pasé los controles a velocidad baja y después levanté velocidad en las rectas, pero sentía que podía maniobrar ya que no llovía, no nevaba y había muy pocos vehículos”.

Be the first to comment on "Completo informe: conductor de Turbus que protagonizó accidente en Mendoza podría recibir hasta 25 años de cárcel"

Leave a comment

Your email address will not be published.


*


Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.